Una ánfora que contiene las cenizas de Sergio Méndez Miranda, quien sería un bombero que murió en un acto de servicio en Francia, fue abandonada hace dos semanas en el acceso principal de la iglesia del Carmen, en la Alameda de Rancagua.
La vasija tiene una inscripción con el nombre del difunto y sus años de nacimiento y muerte (1941-2003) en una placa de bronce, en la que además, se lee “Crematorium du Pére Lachaise”, lo que revelaría su origen galo.
El ánfora estuvo al cuidado del párroco por una semana, pero nadie la reclamó. Luego fue entregada a Carabineros, que a su vez la envió al Segundo Juzgado de Policía Local.
El juez titular del tribunal, Manuel Zúñiga, realizó una investigación que sugiere que los restos podrían haber sido robados desde algún domicilio. Al verificar de qué se trataba, los supuestos ladrones la habían dejado en la iglesia. Ahora se realizan diligencia para ubicar a familiares de Méndez y devolverles el ánfora.
La vasija tiene una inscripción con el nombre del difunto y sus años de nacimiento y muerte (1941-2003) en una placa de bronce, en la que además, se lee “Crematorium du Pére Lachaise”, lo que revelaría su origen galo.
El ánfora estuvo al cuidado del párroco por una semana, pero nadie la reclamó. Luego fue entregada a Carabineros, que a su vez la envió al Segundo Juzgado de Policía Local.
El juez titular del tribunal, Manuel Zúñiga, realizó una investigación que sugiere que los restos podrían haber sido robados desde algún domicilio. Al verificar de qué se trataba, los supuestos ladrones la habían dejado en la iglesia. Ahora se realizan diligencia para ubicar a familiares de Méndez y devolverles el ánfora.
